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Usar el teléfono móvil al volante cuadruplica las posibilidades de tener un accidente

julio 12, 2017
(OBA)

Según datos de la Organización Mundial de la Salud, cada año mueren alrededor de 1,25 millones de personas en el mundo por accidentes de tránsito. Las cifras muestran la necesidad de reforzar la cautela al volante.

En 2010 la Asamblea General de las Naciones Unidas proclamó el Decenio de Acción para la Seguridad Vial 2011-2020, con el objetivo de salvar vidas mediante el mejoramiento de la seguridad en la vía pública y de los vehículos; del comportamiento de los usuarios de la vía pública; y de los servicios de urgencias.

Son numerosas las campañas que indican los factores considerados como peligrosos a la hora de conducir, por ejemplo: manejar alcoholizado; ir a una velocidad excesiva; y “distracciones” como por ejemplo: fumar, mirar un accidente, maquillarse y, como prototipo de la modernidad, se encuentra el uso del teléfono móvil.

Peligro 2.0

Con la creciente modernización de tecnologías, somos testigos de un número creciente de sistemas electrónicos preparados para el auto: ordenadores, equipos de audio y video integrados, y teléfonos móviles cada vez más inteligentes. Un punto preocupante dado que, desde que llegó a nuestras vidas tomamos al celular como una extensión del cuerpo y solemos llevar esta suerte de dependencia aún frente al volante.

El problema es que, al hablar por teléfono (aunque sea manos libres), se pierde la concentración necesaria para manejar: no se mantiene una velocidad constante, aumenta considerablemente el tiempo de reacción (entre medio y dos segundos); limita la capacidad de mantenerse en el carril correcto y también se disminuye la distancia con el auto que va delante. Sin contar la tensión que puede provocar el contenido de una llamada o mensaje. De hecho, según un estudio que realizó Institute of Advanced Motorists, demuestra que es más peligroso responder mensajes de Facebook en el teléfono mientras se conduce que manejar alcoholizado.

Para que nos demos cuenta la gravedad, si circulamos a 100 Km/H y observamos la pantalla del teléfono móvil por tan solo 10 segundos, habremos recorrido 3 cuadras sin mirar. Sería el equivalente a conducir con los ojos cerrados.

Los conductores que usan el teléfono móvil tienen cuatro veces más probabilidades de verse involucrados en un accidente que quienes no lo usan. En muchos países se llevan adelante campañas de prevención en cuanto al peligro de manejar hablando por teléfono. Por ejemplo, se prohíbe su uso o se generan campañas informativas.

Por esto, organizaciones y miembros de la sociedad civil, debemos comprometernos a apoyar todo tipo de campaña que ayude a concientizar sobre el peligro que conlleva el uso del teléfono móvil al volante.